EVOLUCION

Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica

                                                                                     English version

Consultoría en Comunicación Pedagógica,
Formación Empresaria y Producción Cultural

Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica

Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica

Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica | Home | Noticias | Quiénes somos | Institucional | Programas | Libros en venta | Contacto |Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica

Artículos

Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica
 
Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica

"1980 : Sonó la alarma"

Si los años 50 fueron –sobre todo en los Estados Unidos- los de la alegría fácil de una sociedad afluente y próspera, la década siguiente trajo el cuestionamiento a tanta prosperidad junto a una enorme autoconfianza por parte de los jóvenes de transformar el mundo en paz. “Say it with flowers”, decían. Los años ’60 se llevaron con ellos la esperanza de ponerles música al cambio y a la paz.

Con los ’70 llegaron los árabes, los petrodólares y las crisis energéticas. Las relaciones entre el Este y el Oeste se modificaron, aumentó el intercambio comercial y nació la “detente”. Pero pasó el tiempo y probablemente como resultado de un proceso de desgaste interno, llega a la presidencia de los Estados Unidos un Quijote con la promesa –entre otras- de reducir el presupuesto de defensa. Blandiendo el estandarte de “os derechos humanos” cambia el dialogo de nivel y desconcierta a… amigos y enemigos. De un plumazo se destartala el elaborado rompecabezas que “dear Henry” se había entretenido en armar.

Al mirar hacia atrás, a partir del hoy, vemos que en estos años de “distensión”, la relación de fuerzas entre el Este y el Oeste se modifico a favor de Moscú. La principal novedad que nos trae el ’81 es que la negación de la evidencia dejo de ser creíble.

El mundo estaba, y está, básicamente dividido en dos. Pero mientras los del otro “bando” se armaban hasta los dientes para igualar –si no superar- las fuerzas de este lado, Occidente, -cuna de las libertades- se dio el lujo de tratar de entender, cuando no de justificar, acciones y pensares del campo opuesto. Seamos francos. Del otro lado del muro no solamente es impensable cuestionar el régimen, no se puede ni expresar una idea ligeramente diferente, ni ir a misa ni a la sinagoga, ni rezar, ni oponerse, ni irse, ni opinar. El mundo occidental que, por definición, acepta en su seno interno el cuestionamiento a su propio funcionar, cobijó permisivamente a defensores del régimen opuesto que hasta a algunos hicieron dudar. Durante este fenómeno de “erosión interior”, Occidente bajó la guardia, se distrajo, se confundió.

1980: sonó la alarma. Y tiró el telón que cubría parte de las mentiras comunistas. Hubo Polonia y Afganistán.

Si la prensa occidental, ocupada por otros temas o simplemente distraída, no siempre le dio al hecho la importancia que merece, los afganos, con fusiles que datan de la primera guerra, sin un dólar pero con mucho coraje, se encargaron de darles a los rusos una lección: se defendieron. Al hacerlo destruyeron uno de los mitos comunistas: el de la invencibilidad soviética. Porque si bien los rusos todavía ocupan Afganistán, a un año de la invasión los afganos, solitos, siguen resistiendo.

Por su parte, los polacos se encargaron de destruir otro de los mitos: a pesar del impacto ideológico del comunismo en el poder, la Iglesia logró sobrevivir y se despertó vigorizada. Pero, además, Lech Walesa logró demostrar que los trabajadores polacos estaban dispuestos a defender sus derechos más allá del bla-bla-blá de los jerarcas. Y por primera vez en la historia hubo huelgas en un país comunista. Esto subrayó una contradicción; pero las contradicciones se forzaron aún más y vimos, con recogimiento y estupor, cómo un gobierno comunista levantaba monumentos en homenaje a… sus propias víctimas.

No nos engañemos: las amenazas subsisten. Destruir el último mito comunista que queda en pie, el de la irreversibilidad del sistema, será más difícil. Que un país que pertenece al bloque soviético lo abandone por elección propia es una tarea titánica que implica quebrar el sistema por dentro y demostrar –al hacerlo- que el pueblo nunca había llegado al poder. Moscú utilizará toda su fuerza para evitarlo.

Occidente entra en esta nueva década enfrentando, internamente, tres problemas serios: la recesión, el desempleo y el subdesarrollo. A resolverlos se dedicará, espero, “full time”. No hay tiempo, ni espacio, ni disponibilidad para las dudas, las falsas culpas o los cuestionamientos.

1980: sonó la alarma. Occidente se ve obligado, con el año que termina, a aceptar la realidad: el campo opuesto arremete por la fuerza y al hacerlo pone de manifiesto sus contradicciones y su poder. Hay que defenderse. Esta es la prioridad. Para salvaguardar las libertades y –pasadas las tormentas- hasta el derecho al cuestionamiento del propio funcionar.

 

Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica

Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica   Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica

Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica

 

 

Por más información comuníquese vía e-mail a:
 
editorial@evolucion.com.ar
(54-11) 4322-4578 / Esmeralda 1385 1º G
Buenos Aires - Argentina

Evolución Consultoría en Comunicación Pedagógica

Diseño web y optimización: http://www.paginadigital.com.ar